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Dismaland el “Disneyland” de los anarquistas

Dismaland el “Disneyland” de los anarquistas

Dismaland el macabro y terrorífico mundo de Banksy

por Miroslava Orozco

Estamos tan acostumbrados a la belleza exterior que la mayoría de las veces no podemos apreciar lo que esta detrás, aquello que yace en la profundidad de las entrañas, intangible pero real. Algo así pasa con el arte contemporáneo, en este mundo lleno de superficialidad no podemos apreciar que el arte no sólo trata de belleza, sino que nos hace una invitación a pensar el por qué de las cosas.

En este cosmos tan caótico y tan extraño, aparece Dismaland el parque temático de Banksy. Este artista conocido por sus obras realizadas con esténcil dentro del ámbito del street art, deja el aerosol y encuentra una nueva manera de proyectar su arte ¿Y por qué no? Crea la antítesis de Disneyland; contrario a su hermano estadounidense, Dismaland no es bello, no hay sonrisas, predomina la apatía y las tonalidades grises. Es digamos, el reflejo de nuestro mundo real, aquel que aunque no te guste ver, esta allí, te sacude y te cuestiona.

¿Qué hay detrás de todo ese reflejo color grisáceo? Banksy deja la superficialidad que nos rodea y nos muestra en que condiciones se encuentra el mundo realmente. Critica principalmente el consumismo y como los humanos destruimos a la naturaleza, pues un pelícano está lleno de petróleo y una orca sale de un escusado (señalando que los contenedores en los que viven estos animales dentro del parque de atracciones, no es ni por asomo parecido al océano) poniéndonos a reflexionar sobre que sí, tenemos sobre población de humanos pero que la humanidad está un tanto extinta. Otra obra dentro de Dismaland, es el símil de los juegos de lanchitas en los que todos hemos jugado siendo infantes, donde éstas son ocupadas por grupos de migrantes, incluso se ve en el agua sucia algunos cuerpos ahogados, sí, es fuerte, pero lamentablemente es la realidad.

Generalmente uno acude a estos parques de diversiones con la finalidad de divertirse, salir de la monotonía, cultivar un recuerdo y escapar de la realidad diaria; en Dismaland no sales del mundo real y entras a un mundo de fantasía azucarada, sino que sales del mundo de la fantasía (creada por otros para ti) y entras al mundo real, donde la belleza no siempre es la que se espera o se desea, poniendo en tela de juicio si es que la perfección y el aire mágico de aquel mundo que creemos real es realmente real.

Nos podrá gustar o no, el arte contemporáneo, pero una cosa segura, éste viene, nos sacude y nos grita intensamente al oído: ¿Y tú, qué has estado haciendo?

Miroslava Orozco

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